A partir del próximo primero de julio, la Farmacia de la Clínica Navarro cerrará sus puertas en forma definitiva por resultar incosteable su operación.

La Farmacia, que abrió sus puertas cuando la Clínica inició sus operaciones hace más de 10 años, enfrenta una desigual competencia por las cadenas farmaceuticas y las farmacias que operan en las tiendas de autoservicio. Estas organizaciones comerciales, por su gran poder de compra, tienen acceso a mucho menores costos en el medicamento que expenden y pueden ofrecer significativos descuentos en los productos. Las farmacias independientes, como la de la Clínica, tienen que adquirir los medicamentos a través de un distribuidor con el impacto al costo que esto implica.

Pero no todo es costo en un producto farmacéutico; una parte importante en la adquisición de medicamentos es el servicio. Los medicamentos suelen de requerir ser administrados en horarios específicos, con ciertas precauciones; tienen una indicación establecida y la explicación de estos importantes factores en forma individual a cada paciente es algo que se pierde cuando se adquiere un fármaco de una farmacia de cadena. El descuento no solo se da en el precio sino también en la atención. Las farmacias independientes suelen proporcionar este servicio personalizado anotando en cada medicamento su posología y asegurándose que el paciente entiende las indicaciones, en ocasiones crípticas, de la receta médica.

Pero hay tiempos en que se tiene que sacrificar la atención y el servicio a cambio del costo y, luego de la difícil situacion económica por la que atravesamos el año pasado en todo el mundo y con la oleada de rumores &#8212en su mayoría infundados&#8212 sobre excesiva violencia en nuestra ciudad, estamos viviendo uno de esos tiempos. Las personas buscan ahora costo en vez de servicio, precio en vez de calidad. Esto explica la proliferación de farmacias que expenden fármacos baratos pero de baja calidad (genéricos) que son ofrecidos y substituidos por la prescripción original del médico con la subsecuente falla en el tratamiento que ocasiona que el paciente pierda tiempo en resolver su problema de salud, dinero al tener luego que comprar un segundo tratamiento de buena calidad para poder aliviarse y, más importantemente, corriendo el riesgo del deterioro de su salud pues las enfermedades suelen seguir su curso si no son resueltas adecuadamente en la primera oportunidad.

El Medicamento más caro no es el que cuesta más. Es el que no cura la enfermedad para la que fue tomado.

Lamentamos tener que dejar de proporcionar un servicio que consideramos muy importante como parte del proceso de la resolución de problemas médicos. De poco sirve que que la prescripción sea adecuada si el medicamento surtido no es el que el médico indicó o no se toma en la forma apropiada. Pero no tenemos más opciones. Si Usted utiliza algún medicamento en forma continua, es posible que pueda adquirirlo con un descuento significativo durante el proceso de liquidación de la farmacia. Si está interesado, solicite informes ahí mismo.