A raíz de cambios implementados en las aduanas de ambos lados de la frontera, el flujo vehicular a través del puente internacional que une ambas ciudades se ha alterado significativamente.

Primero las buenas noticias: El establecimiento de instalaciones totalmente nuevas en el lado americano, con un aumento en dos carriles para el cruce, ha reducido enormemente el tiempo que tomar ir de Acuña a Del Rio. Es raro que haya una larga fila, a cualquier hora.

Por otra parte, el establecimiento de un nuevo sistema “aleatorio” del lado mexicano ha entorpecido significativamente el flujo vehicular por el único carril disponible para el cruce cuando no tiene nada que declarar. El problema se agudiza, entre semana, en la hora pico que inicia alrededor de las 16 horas y concluye más o menos a las 20 horas y es más grave los viernes. El sábado el retraso es intenso después de las 10 de la mañana hasta el mediodía.

Calcule unos 30 a 60 minutos extra para cruzar el puente si transita a las horas mencionadas si viene a consultar desde los Estados Unidos.